Incidencia
Construir comunidades donde la discapacidad pertenece

La pertenencia se construye, no se concede
La verdadera inclusión ocurre cuando las personas con discapacidad no solo están *presentes* en una comunidad, sino que son esperadas, bienvenidas y echadas de menos cuando faltan. Ese cambio —del acceso a la pertenencia— es el trabajo cotidiano de vecinos, docentes y líderes locales.
Tres prácticas que lo cambian todo
- Pregunta primero. Quienes saben lo que necesitan son quienes lo viven. Co-diseña los programas *con* las personas con discapacidad, no para ellas. - Haz accesible lo cotidiano. La pertenencia crece en cumpleaños, equipos deportivos y cafeterías, no solo en las clínicas. Los espacios cotidianos accesibles son los que más importan. - Comparte el poder. La inclusión perdura cuando las personas con discapacidad forman parte de las juntas, dirigen los talleres y deciden los presupuestos.
Una comunidad que incluye la discapacidad se convierte en una comunidad más fuerte para todos.
